Las transferencias electrónicas han transformado la manera en que los mexicanos manejan su dinero.
Hoy es posible pagar renta, enviar dinero a familiares, comprar productos o liquidar servicios en pocos minutos desde un teléfono celular.
Una de las principales infraestructuras detrás de estas operaciones es el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios, conocido como SPEI.
El sistema es operado por Banco de México y permite realizar transferencias entre cuentas de instituciones participantes.
Banco de México explica que una transferencia procesada mediante SPEI permite enviar recursos desde la cuenta de una persona o empresa hacia otra cuenta en una institución financiera diferente.
Puedes consultar información en Banco de México — SPEI.
¿Qué necesitas para transferir?
Dependiendo de la institución pueden utilizarse diferentes datos.
Uno de los más conocidos es la CLABE, que contiene 18 dígitos.
También pueden utilizarse determinados números de tarjeta o referencias disponibles en las aplicaciones.
Antes de confirmar una transferencia, revisa cuidadosamente el nombre del beneficiario cuando el sistema lo muestre.
Un solo número incorrecto puede enviar el dinero a otra cuenta.
Verifica antes de transferir cantidades grandes
Si vas a realizar una transferencia importante a una cuenta nueva, una práctica prudente consiste en enviar primero una cantidad pequeña.
Por ejemplo, antes de transferir 100,000 pesos podrías enviar 10 o 20 pesos y confirmar con el destinatario que el dinero llegó correctamente.
Después puedes realizar el resto de la operación.
Este paso sencillo puede evitar errores costosos.
Guarda el comprobante
Cuando realizas una transferencia, la aplicación normalmente proporciona información relacionada con la operación.
Banco de México dispone de mecanismos que permiten consultar información sobre determinados pagos y generar comprobantes electrónicos en los casos aplicables.
Guardar esos documentos puede ser útil en compras, pagos de renta o transacciones comerciales.
Cuidado con comprobantes falsos
Uno de los fraudes comunes consiste en enviar una captura de pantalla diciendo que el pago fue realizado.
Nunca entregues un producto costoso únicamente porque una persona te muestra un supuesto comprobante.
Confirma que el dinero realmente aparece acreditado en tu cuenta.
Las imágenes pueden ser editadas.
Fraude de la “transferencia equivocada”
Otro riesgo ocurre cuando alguien te contacta afirmando que transfirió dinero por error y pide que se lo devuelvas a una cuenta diferente.
Antes de realizar cualquier movimiento, verifica el saldo y comunícate con tu banco.
No devuelvas dinero siguiendo instrucciones de desconocidos sin confirmar qué ocurrió.
CoDi y pagos digitales
México también ha desarrollado herramientas para facilitar pagos digitales mediante códigos QR y otros mecanismos.
El objetivo es permitir transacciones electrónicas sin depender exclusivamente de efectivo.
Puedes conocer más sobre la infraestructura de pagos en el Banco de México.
Para pequeños negocios, aceptar pagos digitales puede reducir el manejo de efectivo y ofrecer mayor comodidad al cliente.
Sin embargo, también exige controles.
El propietario debe revisar diariamente los depósitos y conciliar las ventas.
Evita realizar operaciones desde dispositivos comprometidos
Un teléfono celular se ha convertido prácticamente en una sucursal bancaria portátil.
Por eso debe protegerse.
Utiliza bloqueo por contraseña o biometría.
Actualiza el sistema operativo.
No instales aplicaciones bancarias modificadas.
Evita guardar contraseñas en notas visibles.
Nunca permitas acceso remoto al dispositivo porque un supuesto “asesor bancario” te lo solicite.
Los bancos no necesitan controlar remotamente tu teléfono para resolver un problema.
Ingeniería social
Muchos fraudes no atacan el sistema bancario.
Atacan a la persona.
El delincuente puede conocer tu nombre, banco o algunos datos personales y utilizarlos para generar confianza.
Después intentará obtener un código de seguridad.
Regla simple: un código de autenticación es personal.
Si alguien lo solicita por teléfono o WhatsApp, existe una señal de alerta.
Puedes consultar recomendaciones de seguridad financiera en la CONDUSEF.
Las transferencias son herramientas, no garantías comerciales
Que una persona pueda pagar mediante SPEI no significa que la operación comercial sea automáticamente segura.
Si vas a comprar un automóvil, teléfono o producto de alto valor a un desconocido, también debes verificar identidad, propiedad y condiciones de la transacción.
En ventas entre particulares, los fraudes pueden combinar documentos falsos, perfiles falsos y comprobantes falsificados.
Digitalizar las finanzas con seguridad
SPEI ha simplificado enormemente los pagos en México.
Pero velocidad y comodidad deben ir acompañadas de hábitos de seguridad.
Antes de presionar “enviar”, verifica:
destinatario;
cantidad;
concepto;
banco;
cuenta.
Después de enviar, conserva el comprobante cuando la operación sea relevante.
Y cuando recibas dinero, confirma directamente en tu aplicación bancaria que los recursos realmente fueron abonados.
La tecnología permite mover dinero en segundos. Una revisión de diez segundos antes de confirmar puede evitar problemas que tardarían semanas en resolverse.