Las tarjetas de crédito forman parte de la vida financiera de millones de personas en México. Bien utilizadas, pueden ser una herramienta útil para organizar gastos, construir historial crediticio, financiar compras y acceder a promociones. Sin embargo, cuando se utilizan sin comprender conceptos como CAT, tasa de interés, fecha de corte o pago para no generar intereses, pueden convertirse rápidamente en una fuente de endeudamiento.
Antes de contratar una tarjeta de crédito en México, lo primero que debes entender es que el límite disponible no representa dinero adicional a tus ingresos. Cada compra realizada con la tarjeta es un préstamo que eventualmente tendrá que pagarse.
Uno de los indicadores más importantes para comparar tarjetas es el Costo Anual Total, conocido como CAT. De acuerdo con la CONDUSEF, este indicador permite aproximar el costo real de un financiamiento porque considera intereses, comisiones, anualidad y otros gastos asociados al producto. Por regla general, mientras menor sea el CAT de una tarjeta comparable, menor puede resultar el costo de utilizar crédito y mantener una deuda.
Puedes consultar información de educación financiera directamente en la CONDUSEF.
Fecha de corte y fecha límite de pago
Dos fechas determinan gran parte del funcionamiento de una tarjeta.
La fecha de corte es el día en que el banco cierra el periodo de compras que aparecerán en el estado de cuenta. La fecha límite de pago es el último día disponible para realizar el pago correspondiente sin caer en atraso.
Muchas personas confunden ambos conceptos y terminan pagando intereses innecesariamente.
También es importante diferenciar el pago mínimo del pago para no generar intereses. Pagar únicamente el mínimo puede evitar que la cuenta aparezca inmediatamente como vencida, pero normalmente prolonga considerablemente el tiempo necesario para liquidar la deuda.
Cuando las finanzas personales lo permiten, pagar el monto indicado como “pago para no generar intereses” es una de las estrategias más eficientes para utilizar una tarjeta.
¿Una tarjeta sin anualidad siempre es mejor?
No necesariamente.
En México existe una creciente oferta de tarjetas sin anualidad, especialmente entre bancos digitales y empresas fintech. Sin embargo, eliminar la anualidad no significa que todos los demás costos sean bajos.
Es recomendable revisar:
- tasa de interés;
- CAT;
- comisión por disposición de efectivo;
- comisión por pago tardío;
- costos por reposición;
- condiciones para mantener la tarjeta sin anualidad;
- seguros incluidos;
- programa de recompensas.
Una tarjeta con anualidad podría resultar conveniente para una persona que utiliza ampliamente beneficios como puntos, cashback, seguros de viaje o acceso a determinadas promociones. Para alguien que utiliza poco crédito, una tarjeta básica sin anualidad puede resultar más adecuada.
Meses sin intereses: útiles, pero no gratuitos para tu presupuesto
Las promociones de meses sin intereses son extremadamente populares en México. Permiten dividir una compra en mensualidades sin que se aplique una tasa de interés adicional siempre que se respeten las condiciones del contrato.
El problema aparece cuando una persona acumula demasiadas compras.
Por ejemplo, una mensualidad de 500 pesos parece pequeña. Sin embargo, diez compras diferentes con mensualidades similares pueden representar 5,000 pesos comprometidos cada mes.
Antes de comprar a meses sin intereses, conviene preguntarse si el producto seguirá siendo útil durante todo el periodo en que continuará pagándose.
Una compra de supermercado a doce meses, por ejemplo, generalmente no tiene el mismo sentido financiero que adquirir un electrodoméstico necesario que tendrá varios años de vida útil.
No retires efectivo con la tarjeta sin revisar el costo
Otra operación que merece atención es la disposición de efectivo.
Sacar dinero de un cajero utilizando una tarjeta de crédito puede generar una comisión y, dependiendo del contrato, intereses desde el momento de la operación.
Por eso, la tarjeta de crédito no debería funcionar como sustituto habitual de una cuenta de débito o fondo de emergencia.
Si constantemente necesitas retirar efectivo utilizando crédito, puede existir un desequilibrio estructural entre tus ingresos y tus gastos.
Cómo construir un buen historial crediticio
Utilizar una tarjeta también puede contribuir a construir historial.
Buró de Crédito explica que formar parte de una sociedad de información crediticia no significa necesariamente tener problemas financieros. El historial registra tanto pagos puntuales como atrasos.
Puedes conocer más sobre tu historial en Buró de Crédito México.
Realizar pagos a tiempo, mantener las deudas bajo control y evitar solicitar créditos de manera excesiva puede ayudar a formar un historial más sólido.
Este historial puede influir posteriormente cuando solicites un crédito automotriz, hipotecario, personal o incluso una tarjeta con mejores condiciones.
Compara antes de aceptar
Una práctica recomendable es comparar al menos tres opciones antes de contratar una tarjeta.
No te enfoques exclusivamente en el regalo de bienvenida, promociones temporales o límite ofrecido. Considera el costo del producto durante varios años.
También puedes revisar información de las instituciones financieras supervisadas a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores — CNBV.
Finalmente, la mejor tarjeta de crédito no necesariamente será la que tenga el límite más alto o más beneficios publicitarios. Será aquella que combine costos razonables, beneficios que realmente utilices y condiciones compatibles con tus ingresos.
Una tarjeta bien manejada puede ser una herramienta financiera. Una tarjeta utilizada para financiar permanentemente un estilo de vida superior a los ingresos puede transformarse en una deuda difícil de controlar.